LA TÍA GORDI
Parte 1
¡Dios mío! Que asco me doy ahora mismo, tengo ganas de
vomitar, el solo hecho de pensar en que este será el cuerpo que tendré para el
resto de mi vida, me provoca un deseo profundo de terminar con mi vida, no quiero
vivir sabiendo que todo el mundo ahora me ve como esta vaca odiosa y no por
quien soy en realidad.
La tia Gordi, era la peor tía que tu te pudieras imaginar
tener, una persona odiosa, envidiosa por cualquier triunfo de otro miembro de
la familia, por más pequeño que sea y con los comentarios más acertadamente
crudos y despectivos hacia cualquiera que pudiera opinar diferente, y para
rematar un aspecto que le caía como anillo al dedo, una gorda fodonga, con tetas
caídas, una barriga llena de estrías y un culo enorme y lleno de grasa. A pesar
de haberse follado a muchos hombres en su vida, su personalidad irritante hacia
que estos nada más cogérsela escaparan y cortaran el contacto, algo que, sin
duda más que provocarle enfado, le provoco una fuerte depresión, pues sabía que
los años pronto pasarían factura, y ese cuerpo que algunos consideraban un
fetiche y un deseo sexual, pronto empezaría a ponerse viejo e incluso más flácido
y arrugado. Ahora entiendo porque quería mudarse de cuerpo lo más pronto
posible, de verdad es un asco y una pesadilla estar en su piel.
![]() |
Solo mira mi nuevo trasero, es enorme |
La Tia Gordi no solo alejo a sus posibles maridos, sino también
al resto de su familia y amigos, todos coincidimos en que era una persona
horrible la cual no aportaba nada bueno a nuestras vidas y por tanto lo mejor
era cortar la relación y dejarla con sus desvaríos, y si bien toda mi familia así
lo hizo, mi Madre quien era una persona demasiado amable y considerada, fue la único
que siguió admitiéndola en su casa e invitándola a pasar el rato, pues ella creía
que no era justo que una persona viviría en tanta soledad, y mas aun que la
familia es familia, pese a todo. Odiaba cada vez que entraba por la puerta y balanceaba
su culo y tetas, llenas de estrías mientras caminaba con aires de Señora
Elegante, solo para después decir algo imprudente y arruinarnos el ´día a
todos.
Ahora que lo veo en retrospectiva, debí preocuparme cuando
en una de sus ocasionales visitas, llego con una personalidad totalmente
diferente a la habitual, su ego al parecer estaba pisoteado, pues apenas entro a
la casa, busco a mi madre, y empezó a llorar desconsoladamente. Al parecer uno
de sus últimos amantes la había hecho sentir como una puta gorda fácil, a quien
solo había usado para cumplir un reto propuesto por sus amigos. Escuche
claramente que dijo: ¡Odio mi cuerpo, desearía tener el tuyo hermana! Y eso me
alarmo demasiado, mi mama era una señora bien cuidada para su edad, mucho mas
hermosa y agradable que mi tía, casada y con un hijo, todo lo que mi tía desearía
tener y no ha podido. Aun
cuando vi a mi tia llorar, no deje de quitarle los ojos de encima, pues una
persona despreciable como ella siempre tramaba algo malo, y así era
![]() |
Mi madre, notad la diferencia |
Esa noche mientras mis padres dormían, baje a cerciorarme de
que mi tía no estuviera haciendo algo malo como robar o algo así, quería atraparla
con las manos en la masa, y lo hice, la vi preparando una especie de bebida
rara en la cocina, mientras la escuche murmurar que cuando le diera de beber eso
a mí mama su vida se solucionaría ¡Quería envenenarla! Con todo el valor y
rabia que tenia confronte a mi tía, gritándole sus verdades a la cara, ella pasmada,
pero a la vez decidida trato de callarme y terminar el brebaje, y cuando parecía
tenerlo acabado, decidí poner fin a su maldad, y tirar esa cosa. Ahora se que fui
muy estúpido e impulsivo, si tan solo no hubiera tratado de razonar con ella,
no me vería en la penosa situación de ser una vieja solterona y obesa.
Cuando tomé la olla donde se preparaba el “veneno” no me di
cuenta de que todavía estaba hirviendo, y apenas tomarla la tiré al suelo por
el ardor de mis manos. Grave error, la olla empezó a expulsar un vapor que inundo
el cuarto y que era tan penetrante que me hizo adormecer y además perder mi
conciencia.
Tía por favor devuélveme mi cuerpo, es horrible tener esta
figura, ser una señora vieja y sin nadie a su lado, tus cólicos y dolores
menstruales son horribles, tus senos me provocan dolores de espalda, y apenas doy
un paso, se mueven por todos lados. Me han tocado el trasero tantas veces que perdí
la cuenta, y me han hecho propuestas para tener sexo de forma asqueante y denigrante.
Si ya te odiaba cuando era un chico con un futuro por
delante, imaginate cuanto te odio ahora que tengo que cargar con tu enorme culo
todos los días, me arruinaste la vida.
CONTINUARA …
Buen inicio de historia
ResponderEliminarBuena historia bro
ResponderEliminar